Más de 40 años después, inauguró la edición 65 y se llevó las dos Gaviotas.
Más de cuatro décadas después de su primera vez en la Quinta, Gloria Estefan volvió al escenario del Festival de la canción de Viña del Mar para abrir nada menos que la edición número 65. Y no fue un espectáculo más: fue un momento histórico, emotivo y celebrado por el público.
La artista, que en 2025 festejó sus 50 años de carrera, regresó a Viña con el peso de la leyenda y la frescura intacta. Su última presentación en el escenario de la Quinta Vergara había sido en 1983, y desde entonces su figura no hizo más que crecer hasta convertirse en una referencia absoluta para generaciones latinas en todo el mundo.
Acompañada por una banda imponente, con músicos de altísimo nivel y una puesta cuidada al detalle, Gloria ofreció un repertorio especialmente pensado para la Quinta Vergara. No faltaron clásicos que hicieron cantar a todo el anfiteatro como “Oye mi canto”, “Mi tierra”, “Hoy” y “Cuba libre”, en un recorrido que conectó distintas etapas de su carrera.

Uno de los momentos más esperado de la noche llegó con “Conga”, el hit que marcó un antes y un después en su historia artística. Allí se sumó nada menos que Emilio Estefan, esposo y socio musical de toda la vida, quien tomó las congas y le puso aún más fiesta a una Quinta completamente rendida.
Como era de esperarse, el “Monstruo” respondió con ovación total. Gloria se llevó la Gaviota de Plata y también la Gaviota de Oro, esta última entregada por Emilio en un gesto cargado de emoción.
Así, Gloria Estefan inauguró el Festival de Viña 2026. Con carisma, talento y una energía contagiosa, demostró por qué es una artista icónica, una leyenda viva y una inspiración que sigue marcando el ritmo de la historia musical latina.
