La artista reunió en Uruguay a todos sus alter egos en un show lleno de energía y emoción, combinando música, teatro y una fuerte propuesta audiovisual.
El pasado 2 de octubre, la artista argentina dio oficialmente inicio a una nueva gira en Montevideo, que la llevará a recorrer diferentes ciudades de Latinoamérica. El concierto comenzó a las 21 horas y se extendió durante más de dos horas, ofreciendo un espectáculo que retoma algunos de los lineamientos que ya había presentado en el Estadio River Plate tras el lanzamiento de su disco Quimera, pero que incorpora nuevos elementos y cambios en el setlist.
Al igual que el disco, el espectáculo está dividido en capítulos y cada uno tiene una protagonista diferente o, mejor dicho, un alter ego distinto.
Shanina es la primera en aparecer, seguida por Maite, Gladys, JOJO y, finalmente, Maria en su propia versión. Cada una de ellas interpreta sus propias canciones, pero también incorpora temas del repertorio de Maria que se adaptan a la personalidad y al universo de cada alter ego.
De esta manera, el show no solo funciona como un recorrido musical, sino también como una historia en la que cada personaje tiene su propio momento para desarrollarse.
El escenario 360° ocupa un lugar central en la propuesta de esta nueva gira. La disposición permite que el público rodee completamente a la artista y tenga una experiencia cercana desde prácticamente cualquier ubicación. El formato hace que Maria esté constantemente en movimiento y que cada sector del público pueda sentirse parte del espectáculo, generando una conexión diferente a la de un escenario tradicional.

La propuesta escénica es uno de los puntos más destacados del show. Las coreografías, los bailarines, las visuales, los juegos de luces y láseres y los diferentes elementos que aparecen sobre el escenario no funcionan únicamente como acompañamiento, sino que forman parte de la narrativa.
Los bailarines tienen un rol fundamental y no se limitan a acompañar las coreografías, también participan activamente de las historias de cada personaje. Lo mismo sucede con los elementos que aparecen durante el espectáculo, como un escritorio, una mesa familiar, la celda, el escorpión gigante, una cama, entre otros, que ayudan a construir los diferentes universos y situaciones que atraviesa cada alter ego.
Con el QUIMERA TOUR 360°, Maria Becerra presenta una de las propuestas más ambiciosas de su carrera y demuestra, una vez más, su capacidad para explorar diferentes facetas artísticas. A través de sus alter egos, la artista construye distintos relatos y personalidades que conviven dentro de un mismo espectáculo, combinando música, actuación, danza y una producción escénica de gran escala.