Con Fito Páez, Divididos, Morat, y una grilla explosiva, el festival volvió a confirmar que es el gran ritual musical de la región.
El Cosquín Rock volvió a consagrarse como el gran epicentro musical de la región. En su edición número 26, más de 90.000 personas llegaron al Aeródromo Santa María de Punilla, Córdoba (Argentina) para vivir dos jornadas intensas, diversas y cargadas de momentos inolvidables. Con una producción de primer nivel y una grilla monumental, las sierras cordobesas se sacudieron otra vez al ritmo del rock, el pop, lo urbano y la electrónica.
El primer día el escenario Norte explotó con Dillom, Babasónicos y Lali, mientras que en el Sur sonaron fuerte los himnos de Ciro y los Persas y La Vela Puerca, en una postal que mezcló generaciones y estilos.
Por su parte, la segunda jornada fue explosiva desde el arranque y tuvo un cierre a la altura de su historia. Fito Páez emocionó con clásicos eternos que ya son parte de nuestra identidad musical, mientras que Divididos desplegó toda su potencia y presentó nuevo material ante una multitud rendida a sus pies. Airbag hizo temblar el predio a puro pogo y YSY A y Trueno dejaron en claro por qué lideran la escena actual con shows encendidos y una gran conexión con el público.
La actuación de Morat, que pasó por el festival antes de sus cuatro Movistar Arena agotados en Buenos Aires. El escenario Montaña sumó una cuota internacional potente con Franz Ferdinand y The Chemical Brothers. A lo largo del fin de semana también hubo cruces memorables entre artistas, sorpresas y colaboraciones que hicieron de cada jornada algo único.
Más allá de los shows, Cosquín Rock volvió a demostrar que es una experiencia 360°. Siete escenarios activos, propuestas gastronómicas, espacios de encuentro y un fuerte compromiso con la sustentabilidad a través de Ecosquín marcaron una edición que superó expectativas. A 26 años de su nacimiento, el festival reafirma su lugar como uno de los encuentros musicales más importantes de Latinoamérica y un verdadero ritual colectivo donde la música une todo.